lunes, 28 de noviembre de 2016

Un poquito de Martita_

¡Buenos días en este frío lunes, mis corazones!
Hoy os escribe Martita_ pero... Martita_ in love. Porque si ya estaba como una majareta ahora que tengo novio (siiii por fiiin y no lo pienso soltar) ya estoy imbécil perdida (palabras de mi madre conste).
Pero no os preocupéis que tengo muchas aventuras que contar, como por ejemplo que se me acerque un chico el sábado (muy mono, para qué mentir) y decirle toda orgullosa: noooo que tengo novio, ¿quieres ver una foto? Es alto, guapo...
Ni aún así. Amigas, este era el típico pico pala de manual, hasta que...

-¡Soy ingeniero!
-¿Ah sí? Pues ingeniatelas para irte -y sonríes mientras te vas-

Ya veis: ni psicología ni nah, mejor mandarlo directamente al planeta de donde haya venido.
Reflexión: con novio se os acercarán más, parece que lo huelen (ojo, que nosotras también olemos cuando están pillados eeh) y lo mejor es una bonita despedida.

Feliz semana mis hermosas criaturas ❤

sábado, 26 de noviembre de 2016

Mi corazón es tuyo

Un día te rompen el corazón y sientes que todo tu mundo se acaba, que serás incapaz de querer igual, que todos los que a tu alrededor se alegran están equivocados... Pero entonces abres los ojos tú también y ves que la equivocada eres tú. Pero ya es tarde, el sufrimiento está ahí...
Pasan los meses y te centras en otras cosas pero de repente, de casualidad, aparece alguien en tu vida. Y tu mayor miedo es darle tu corazón, ese que has recompuesto pedacito a pedacito hasta tenerlo entero, frágil y con cicatrices, pero entero. Después, te das cuenta de que has comenzado a querer de nuevo y que es correspondido pero de nuevo el corazón tiembla ante la idea de sufrir y tratas de que no se noten tus inseguridades. Y esa persona se va ganando día a día un pedacito de ti, va cerrando cicatrices, va haciéndote perder el miedo... Y tú sientes cada vez más, hasta que sabes que estás amando a esa persona, que lo que sientes no se puede describir. Pero el miedo sigue ahí, diciéndote que tengas cuidado, que a lo mejor no eres suficiente... Pero tú corazón lo acalla, y siempre he sido de escuchar al corazón... Que grita que ama a esa persona y que quiere mil vidas a su lado. Es entonces cuando decides darle algo que cuidas al máximo: ese corazón, imperfecto pero lleno de amor, con la promesa de que nunca le fallará... Y te das cuenta que a pesar de todo, hacía tiempo que lo tenía y que lo estaba cuidando, que tu corazón no quiere irse de su lado...
Todos los caminos me han llevado y me llevan a ti y no tengo intención de buscar la salida. Mi camino es contigo hasta que tú quieras.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Mi príncipe

Esos amores que empiezan sin quererlo, pero que terminan queriendo serlo todo.
¿Lo has sentido? Ya sabes, ese amor. Esa persona cuyo nombre acude a tu mente al leer esto. Esa persona a la que quieres proteger, mimar y amar por siempre. Esa persona por la que derribarías muros solo por verla... Esos amores son los de verdad, los que merecen la pena, los que te hacen sentir sin tocarte. Los que un buen plan es acurrucarse y ver llover mientras habláis de tonterías o, quién sabe, de cosas más profundas. Esos amores que te invitan a hacer locuras, que solo ocurren una vez en la vida y que cuando llega se nota.
Esos amores como el que tú me haces sentir, poderosa contra todo a la vez que frágil, niña y adulta, pero siempre feliz.
Me costaba decirlo al principio pero tenía ganas, ganas de decirte que para mí eres y serás el único, mi alma gemela, y que quiero ser la persona que te haga feliz, tanto como tú me lo haces a mi. Gracias por enseñarme la belleza del mundo y de la vida a tu lado, gracias por quedarte...
... Te amo con locura y sin límites.
❤❤❤❤
[Para un panda de una lagartija]

martes, 22 de noviembre de 2016

Desequilibrio

La pierna, la jodida pierna. De nuevo no me deja dormir y ya no sé qué hacer. Doy vueltas en el sofá, desesperada, hasta que decido hacer uso de una pastilla y logro dormir. Dos horas después, suena el despertador. No, joder, no quiero. Pero me levanto. Bien, no duele... Tres horas después, me estoy planteando de nuevo si amputarme la pierna, pero voy a clase. El dolor aumenta, y mis ganas de llorar, también. Últimamente me siento como un grifo, llorando por todo. Ya no recordaba cómo era esto y a veces pienso que casi prefería sentirme de piedra. Volviendo a casa, mi padre hablando de la pensión que me pasa y yo siento que mi cabeza va a explotar. Pero me espera más al llegar: "mírame el móvil que no sé que le pasa", dice mi tío, "ayúdame a ducharme", dice mi madre... Y como si fuese un robot hago todo, deseando poder irme a dormir un rato. Pero tampoco puedo, porque la pierna no me deja mucha tregua, así que decido irme a correr, me siento a punto de explotar, sé que si no hago algo pronto empezaré a plantearme otras cosas menos normales... Cortarme... ¡No! Abuela, te lo prometí. Así que salgo a correr, sin importarme que esté diluviando. Corro, llenándome de barro pero me da igual, porque mi objetivo es cansar los músculos de la pierna todo lo que pueda y, ya de paso, agotarme yo. Empiezo a llorar, pero las lágrimas se mezclan con la lluvia incesante y no se nota. Siento un dolor palpitante en el pecho, un nudo que me indica que la ansiedad se acerca y veo una pastelería a lo lejos. No, no puedo. Ahora peso 63 kg, resultado de días de ansiedad, y he prometido controlarme. Regreso a casa: todo me da vueltas, noto la pierna palpitante y voy a la nevera, pensando en que mejor comer algo antes de que el azúcar me baje. Pero el queso que siempre adoro ahora me provoca náuseas, algo que me está pasando con demasiada frecuencia. Es gracioso, pienso, que si fuese al médico primero me mirarían el estómago pero después... "Usted necesita a su psicólogo" Y doy gracias de que él reiría y les diría "son ustedes los que necesitan dejar de marearla".  Pero no me sirve, no me sirve hablar con él si al volver a casa todo vuelve a lo mismo, si mi único refugio es estar fuera de casa o en mi habitación el mayor tiempo posible. "Me siento inútil con la pierna escayolada", llora mi madre, y yo quiero gritar que estoy agotada. Pero no, porque aún recuerdo las palabras de mi abuela: cuida de tu madre, de la familia, es lo principal. Para eso me criaron.
Voy a la ducha y veo que no queda champú, solo gel, pero no hay dinero, no hasta diciembre. En esta casa parecemos una jodida ONG, ayudando a todo el mundo cuando solo les mueve el interés. Y además los gastos médicos de Pamplona... pero esos no me molestan, son necesarios. Mi garganta gruñe por cuenta propia y noto la ansiedad de nuevo mientras miro mi cuerpo desnudo y pienso en la falta que me hace mi pequeña estrella a veces, aunque solo sea porque ella sabía entenderme. "Seguro que tienes a más gente", me dicen. Claro, pero, ¿qué les digo? "¡Hola! Quiero gritar y llorar, todo al mismo tiempo, estoy desequilibrada, y probablemente tengas mejores cosas que hacer pero ¿te apetece soportarme un rato?"
Estoy tiritando de frío y abro el grifo del agua caliente al máximo, sin darme cuenta de que tanto calor está dejando marcas rojas en mi piel. El dolor sienta bien pero paso al agua fría y de nuevo a la caliente, mientras lloro de nuevo, preguntándome si esto de llorar parará pronto. Espero que sí, o me veo muy sola... Andrea La LLorona... Acabo y me aplico una crema anestésica, deseando no sentir la pierna en las próximas horas, deseando que sean las manos de mi abuela las que me la pongan, como antaño, pero es imposible, hace casi un año que no es posible... Salgo del baño, ya más calmada y decido que lo mejor es ponerme a estudiar.
Hasta el próximo desequilibrio.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Willow

Os dejo unos fragmentos del último libro que me he leído, Willow, de Julia Hoban; totalmente recomendado para personas que pasen por situaciones así, donde la única manera de escapar de su dolor es cortarse, o para personas que conocen a alguien y tratan de entenderlo...

[Como podría explicarle que cada lágrima le aleja un poco más de la caja de cuchillas que hay entre los dos. Como le puede explicar que le aterra que le ocurra eso. Que aunque creía desear la libertad de su vicio, no sabe si es capaz de afrontar lo que le está ocurriendo ahora. Que quiere saber si aún tiene el control sobre su dolor. Que las cuchillas siempre le daban lo que ella quería.]
...
[Le vienen a la cabeza las palabras que le dijo su hermano acerca de la responsabilidad, sobre lo que lleva implícito amar a alguien. Y sabe que esa responsabilidad debería empezar por ella misma y que si en el pasado cortarse era la mejor manera de cuidarse que ella conocía, ahora se abren nuevas posibilidades. Y además, aparte de eso, debe extender esa responsabilidad a Guy, porque no puede hacer todo para huir del dolor y, al mismo tiempo, obligar a la persona a quien ama a soportar cosas peores. Willow mira la caja y piensa en sus otros amantes, que están dentro, en el dolor que extrae de ellos, tan diferentes del placer que su amante de carne y hueso le da, y sabe que lo que le atrae de ellos es irrisorio frente a lo que Guy tiene que ofrecerle. Y también piensa que renunciar a la caja de cuchillas no solo sería la acción más responsable, sino también lo más bello, lo más gratificante y lo más satisfactorio que podría hacer. Y está convencida de todo eso como nunca lo ha estado de nada en esta vida y, así y todo...]
...
[-Mira-dice Guy-. Te ayudaré, ¿vale? Será fácil. Venga. Cogeremos la caja los dos, la sostendremos sobre el agua, contaremos hasta tres y…
Pero Willow ni siquiera espera hasta tres. Sabe, mientras ve como la caja se hunde en su tumba de agua que, aunque realmente podría ir y comprar más en cualquier momento, que esa parte de su vida seguramente ya ha acabado. Se cierra el telón de estos últimos siete meses, y su admirable nuevo mundo con Guy junto a ella ya le está dando la bienvenida. Y, si esto no es un final feliz, tal vez sea un feliz inicio.]

domingo, 20 de noviembre de 2016

Fragmento de relato

Ella era fría, ella era de piedra. Se lo repetía una y otra vez y siempre le funcionaba. Excepto con él. Con él se derretía, se sentía como caperucita yendo directa a las fauces del lobo aunque hasta ahora no tenía muestras de que el fuese un lobo malo. Malo no, pero sí inalcanzable. Él era tan guapo, tan atento, tan... Todo. Y ella era tan... Nada.
Él le ofreció ir a ver una lluvia de estrellas y ella, indiferente, aceptó, aunque por dentro se sentía temblar.
Era todo tan hermoso... La montaña de fondo, el lago reflejando la enorme luna y miles de estrellas cayendo, fugaces. Y ellos, probablemente efímeros también. Su beso llegó, inesperado y dulce y ella se perdió...
-¿Y ahora?
Preguntaron ambos a la vez.
Tú primero, dijo él.
Ella se sentía como Ícaro volando demasiado cerca del sol y, al igual que Ícaro, decidió arriesgarse. Quería decirle muchas cosas, pero su boca se adelantó:
-Te amo.
Y se tapó la cara, riendo. El rió, pero respondió:
-Te amo.
Y siguieron riendo, mientras ella pensaba que al fin y al cabo las estrellas no son tan efímeras, y ellos, tampoco.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Llora que ya reirás [Martita_]

Sé cuánto odias llorar. Sé que te consideras estúpida por no poder parar últimamente pero no es cierto.
Recuerdo que hace unos meses habías sufrido tanto que tenías unos muros alzados alrededor de tu corazón que te impedían sentir. Recuerdo ver a mucha gente intentando traspasarlos y fracasar. Te recuerdo intentando llorar y acabar gritando de rabia por no poder. Siempre fuerte, siempre estoica. Muchos dijeron que eras de piedra y fría. Yo sabía que tarde o temprano esos muros caerían. Finalmente han caído. Ha sido un año duro, pero aquí estás, más fuerte que antes. Esas lágrimas sólo son la acumulación de las que no derramaste y es bueno dejarlas ir. No te vamos a dejar sola por ello, al contrario, siempre que lo necesites te abrazaré para que llores pero sí que me enfadaré si sigues llorando sola. Porque tú has estado ahí siempre, déjanos estar ahora. Sé, mejor que muchos, el miedo que sentías al dejar entrar el amor a tu vida, el miedo a que esa persona salga huyendo... Cariño, no puedo hablar por nadie, pero sí te aseguro que eres digna de ser amada, a pesar de que en el pasado hubiese personas que no supieron cómo hacerlo. Sé que tienes miedo pero todo eso que te enseñaron era mentira, tú vales mucho, las personas que te hicieron daño son las que no valen absolutamente nada. Ten fe en ti como muchos la tenemos.
Sé que puedes conseguir todo lo que quieras. Sé que cuando tengas la carrera serás la salvación de muchas chicas y chicos gracias a lo que sabes. Y quiero que sepas que aunque hay gente que se fue de tu lado, al resto no nos perderás jamás porque eres nuestro ángel, nuestra Andy. ¡Cómo vivir sin esa sonrisa! Recuerda: déjate querer, te lo mereces porque lo que das es muchísimo, créeme.
Con cariño, tu amiga que te quiere y que jamás te igualará escribiendo,
[Martita_]
Y ahora sí, mi toque personal con mi particular vocabulario que sino os acostumbrais a que sea demasiado formal y no puede ser: la próxima vez que pidas perdón por llorar o por ser como eres te doy una somanta de hostias que deberíamos de dar gracias nosotros por tenerte en nuestra vida!! Lofff yuu Flaca!!