miércoles, 30 de octubre de 2019

Cicatrices


No hay cicatriz, por brutal que parezca, que no encierre belleza.
Una historia puntual se cuenta en ella, algún dolor. Pero también su fin. Las cicatrices, pues, son las costuras de la memoria; un remate imperfecto que nos sana dañándonos, la forma que el tiempo encuentra de que nunca olvidemos las heridas.
-Piedad Bonnett-

Nunca te avergüences de una cicatriz, significa que fuiste más fuerte que aquello que intentó lastimarte.

sábado, 26 de octubre de 2019

Depresión


La depresión no siempre es a las 3 am. A veces sucede a las 3 pm, mientras estás con tus amigos a la mitad de una risa y, de repente, paras mientras un jarro de agua fría emocional recorre tu cuerpo y te deja sin palabras; sin entender qué está pasando ni porqué. 
Y decides irte a casa. O seguir, ausente, rodeado de tus colegas, sintiendo la soledad más profunda en cada poro de tu piel.
Y alguien pregunta qué tal estás, porque te ve raro.
Y sonríes y respondes que no es nada, que se te pasará.
Sin saber cuándo ni cómo.
Este texto es de Paula Marín y es la primera vez que veo que alguien describe tan a la perfección una sensación tan familiar para mí y para muchas otras personas. La gente que no se ha sentido así nunca muchas veces son incapaces de comprender el motivo o de imaginárselo. Y no es necesario, simplemente apoya a quien esté así, sin decir nada, solo estando a su lado y, si lo necesita, abrazando y cogiendo su mano para que sepa esa persona que en ese pozo en el que está sumergida hay una mano que la sostiene de caer. La depresión no se cura diciendo ”sé feliz" o pasando de todo, se necesita terapia hecha por profesionales de la salud mental (un coach no lo es) y un buen entorno con relaciones sociales de calidad.
Muchas veces he estado rodeada de amigos y en un momento dado, con cualquier excusa, he tenido que huir de allí e irme a casa. Una vez en mi habitación sentía que estaba segura, a salvo de nuevo, y poco a poco recuperaba la estabilidad y me sentía mal por lo sucedido. Actualmente escucho a mi cuerpo y a mi mente y  no me permito sentirme mal por algo que sé que necesito. No será para siempre, estoy en ello, y cada vez son menores estas situaciones, pero mi prioridad soy yo, porque si yo no estoy bien, no podré ejercer mi profesión ni apoyar a la gente de mi alrededor cuando me necesiten.

domingo, 6 de octubre de 2019

Dolor

Acaban de irse los médicos tras decirme que aún no tienen claro qué órgano es el afectado, aparte de la vesícula. No me estoy muriendo pero sí que el dolor es horrible. Hoy he pasado el día sola, y se me ha hecho eterno, sobre todo porque hoy el dolor ha ido a peor y he sentido impotencia y ganas de llorar. Y miedo, mucho miedo, a que pueda volver el dolor en su máxima intensidad, a sentirme como el miércoles, que creí volverme loca mientras me retorcía sola en urgencias. Es curioso cómo reacciona el ser humano a veces; he estado mil veces sola en urgencias con alguna crisis epiléptica u otras cosas y nunca me había sentido así de vulnerable y asustada, la necesidad de que alguien me diera la mano y me dijera que aguantase un poco más, que todo pasaría. Hoy me sentí igual y puedo decir que tengo miedo al miedo de sentirme así.
Buenas noches (espero) y desde aquí les tiendo la mano a los que se estén sintiendo así.

lunes, 9 de septiembre de 2019

Fragmento


Qué fácil callar, ser serena y objetiva con los seres que no me interesan verdaderamente, a cuyo amor o amistad no aspiro. Soy entonces calma, cautelosa, perfecta dueña de mí misma. Pero con los poquísimos seres que me interesan... Allí está la cuestión absurda: soy una convulsión. De allí proviene mi imposibilidad absoluta para sustentar mi amistad con alguien mediante una comunicación profunda y armoniosa. Tanto me doy, me fatigo, me arrastro y me desgasto que no veo el instante de liberarme de esa prisión tan querida. Y si no llega mi propio cansancio, llega el del otro, hastiado ya de tanta exaltación y presunta genialidad, y se va en busca de alguien que es como soy yo con la gente que no me interesa.
-Alejandra Pizarnik (Diarios)-

lunes, 19 de agosto de 2019

Vuelta.

Como las hojas cuando se acerca el otoño, que sienten que es momento de caer, así me siento yo contemplando el final de un verano lleno de instantes buenos pero también algunos malos.
Mi mente sabe que es hora de volver a la rutina, de trabajar más que nunca para alcanzar mis metas, pero también desearía quedarme así, o parcialmente así, ya que no se puede vivir en un verano eterno que acabaría siendo la rutina de la que huyo. La vuelta significa extrañar; extrañar el sillón verde, la cama que cruje a cada movimiento, la música en el baño, las magdalenas en el armario y los helados que se acaban demasiado rápido... extrañar ir de compras al Aldi, al cine o al chino a por regalices pero, sobre todo, extrañarlo a él y maldecir los kilómetros que nos separan.
Puta rutina, puta distancia...
Benditas las fechas que nos veremos y, a la vez, malditas por pasarse en un suspiro mientras que el tiempo entre medias dura una eternidad...
Ánimo a todos los que volvéis a vuestras rutinas, pensad que no son eternas aunque lo parezcan.

jueves, 25 de julio de 2019

Verano

Casi dos meses desde la última entrada y no es por falta de ganas de escribir sino por falta de tiempo.
No, no he dejado el blog pero termino los días con ganas de irme a dormir después de la autoescuela, estudiar... y disfrutar, claro.
Me sorprende cómo estoy cambiando en este último año; no sé si realmente es tan perceptible como lo siento yo pero el cambio está ahí.
He hecho cosas que no pensé que haría nunca y creo que ahí está la clave, en abrir puertas cerradas con el "no puedo", como dice la canción. Y ese es mi problema, que he vivido diciéndome que no podía o que no debía cuando lo único que me lo impedía era el miedo, era yo misma.
He aprendido que el primer te quiero debe de ser el que me diga a mí misma porque si yo no me quiero entonces nada va bien; he aprendido a aceptar cada una de mis imperfecciones, a callar la voz que me decía que no merecía la pena, a ver más allá de mi imagen en el espejo.
Aún me queda mucho, muchísimo, por avanzar pero estoy en el camino correcto, ahora lo sé, estoy dónde quiero estar y haciendo lo que quiero, cumpliendo mis sueños o al menos intentándolo.
Y sí, hay días malos, días en los que las lágrimas acuden a mí y se niegan a irse sin ser derramadas pero ahora sé que debo permitirme esos días, desahogarme, escuchar lo que mi cuerpo y mi mente me están diciendo y no ignorarlos como siempre he hecho. Sé que los días malos acaban cuando el sol vuelve a salir y por eso me permito llorar, porque sé que durante demasiado tiempo me lo prohibí y ahora necesita salir.
Me he prometido a mí misma mimarme, cuidarme, porque no hay nada seguro excepto que nuestro cuerpo y nuestra mente son nuestro templo, nuestro hogar, y como tal deben ser cuidados.
Estoy con la persona que amo, tengo familia y amigos que me quieren y me apoyan y soy feliz, estoy viviendo en vez de limitarme a sobrevivir. Voy a examinarme este lunes del práctico de conducir, en septiembre seré psicóloga oficialmente y voy camino de hacer las oposiciones y el máster con el que siempre soñé. Y sé que nada será fácil, la subida requiere esfuerzo pero las vistas desde la cumbre de un sueño realizado son una de las mejores sensaciones. Físicamente aún sé que no estoy bien, pero he aprendido incluso a aceptar y asimilar eso, aunque no pienso rendirme, pienso llegar al punto de poder decir: estoy bien.

Y ese sería el resumen de este año... Ahora voy a seguir disfrutando del regalo más valioso: de la vida. No hace falta que os recuerde que estoy disponible en el correo para todas aquellas personas que están en su lucha particular, que siempre estoy dispuesta a escuchar y tratar de ayudar.

¡Buen verano!

jueves, 30 de mayo de 2019

Colaboración de mpelmmc

Hello.

Here we are again. It's been a while. And this time I'm even talking in a different language.

I don't even know how to start this. In my 23 years of existence I've been proud of myself twice. And one of the times I didn't even had to, but I still did. If I tell this to someone, I'm scared to see their face. I'm scared of knowing that by telling someone something they just won't believe, they won't understand or worse they won't care. And this is not an example. It happens to me with everything mattering-worth that I have the willing to tell somebody. I can't allow myself to lose conficence in what I tried to build over the years. And I can't because I know if said thing happens, there's no turning back. I've been struggling to tell people my stuff for so long and if I feel slightly uncomfortable while doing so anytime, I think I will just stop doing it for decades.

It's a big weight I put on my friends shoulders everytime I have to tell something, though they are amazing and they hold it just fine. However, this time I will share it with some of you. Not pointing straight examples nor even explaining what was (and still is) going on, but I feel like doing it. I'm going to point out some feelings I've been having and some thoughts without an specific order. I'm going to puke whatever I remember it happened in my mind lately.

This last couple of months were hard. Very hard. I've been fighting into a lost war for some time and it isn't going to change anytime soon. I'm here to force myself believe that some day this will end. I will somehow, someway, find the courage to ask for help. Eventually I will look at the past and I will happily see how I sorted everything and I will be happy about myself for the first time in a long time.

I know how everything started, I know how I could possibly change it, I do foresee the possible steps I could take in order to fix my fking live for once but what worries me the most is I'm not willing to. I'm in an "okay" status being like this, and that's what I don't understand about myself. Why would I be ok being bad? I still struggle knowing why. May it be because I want to call someone's attention? May it be because I don't have enough self-value and self-confidence to deal with it? may it be because of my already known problem of difficulty coping with problems? May it be because I need to upgrade into Tinder plus (or however its called) and fuck already? Or maybe I'm just out of my mind already.

I know for fact that I ain't gonna kill myself (in case someone came this far). Despite how depressing all of this may sound I've been worse and I managed to survive despite everything. This time it won't be different.

It's so hard knowing me. I don't give hints of my personality, desires or fears until we know each other for so so long. I don't understand how my friends are even still my friends and they're able to hold me without throwing stones in my head because of my inability to conversate like an actual human being. Maybe I will understand it some day but oh boy I love them.


I am in a better mood, I am in a better company and I definitely am willing to surpase everything in some time. I am not alone on this, I am aware of that and I sometimes take advantage of that. All of this has changed since the last time I was in this kind of situation and... if feels good. Very good.

In case someone is wondering, I write this in English because I don't feel like I'm actually telling this out loud, and yes, it helps me to express things I have stored. What can I say. I'm a weirdo.

Aaaaand... that's it boys and galrs! I wonder how many of you came to this point. I'd tell to you to comment some meme like "taciturna" in the comments if you got this far but hey, who are we in this world to order someone to do something?

I'm gonna link the current meme everyone's using in case you didn't understood the word I said above. Gosh, I'm in a bad spot in my life but this girl? At least I'm not tacirtuno. Or maybe am I?

https://twitter.com/angelcarrillop/status/1131739228642140160